5 relatos de terror para contar en Halloween a la luz del lumo

Halloween puede ser un buen momento para desconectar del mundo y perdernos en los bosques. Dado que las hogueras están prohibidas, nosotros te vamos a recomendar contar estas cinco historias a la luz de un lumo. Cuidado los más sensibles, puede que no dejen dormir a algún castor, lobato o incluso tropero.

5 relatos de terror para contar en Halloween a la luz del lumo

Vanessa y Verónica

Vanessa abandonó su pueblo para empezar a estudiar una carrera universitaria. Se desplazó a Madrid para iniciar sus estudios, allí alquiló una habitación en un piso de estudiantes. Una noche, sus dos compañeras de piso se fueron de fiesta y ella se quedó sola en casa.

Eran las 2,30 de la madrugada cuando escuchó cuatro fuertes golpes en la puerta. Tras el susto inicial fue sigilosa hasta la puerta y abrió con mucho cuidado la puerta. Al otro lado se encontró a una niña de unos 10 años. Estaba muy pálida, asustada y decía que tenia mucha hambre.

Vanessa le dejó entrar a su casa y le dio comida. La joven universitaria quería llevar a la niña a la policía para buscar a sus padres, pero la niña estaba muy cansada y le pidió a Vanessa que fueran mañana por la mañana. A Vanessa le dio tanta pena la niña que prefirió esperar un día.

Al día siguiente Vanessa se despertó y fue a despertar a la pequeña. Cuando entró en la habitación la niña no estaba. La joven empezó a buscarla por toda la casa pero no había ni rastro de ella. No sabía cómo contárselo a sus compañeras o a su familia así que prefirió no decir nada a nadie.

Al año siguiente, se volvió a repetir la historia. Una noche, Vanessa se levantó sobresaltada al escuchar cómo alguien golpeaba cuatro veces la puerta de su casa. Se levantó a abrir y al otro lado volvía a estar la misma niña. Verónica, como se llama la niña, le contó la misma historia que el año anterior. Vanessa no entendía nada.

Una vez más quiso convencerla de ir a la policía pero ante la resistencia de Verónica prefirió que se quedara a dormir en su casa. Esta vez volvió a pasar los mismo, cuando fue a buscarla había desaparecido. Esta vez, Vanessa no se resignó ante lo que había pasado e intentó informarse sobre esa niña. Fue a la policía, preguntó por orfanatos… Sus investigaciones le llevaron hasta un convento. Tras preguntar a la madre superiora y no recibir respuesta, una de las monjas le contó que tres años antes una niña había desaparecido por las calles de Madrid.

Vanessa esperó a que Verónica volviera a llamar a su puerta. Un año después Verónica volvió a llamar. Este año Vanessa estaba preparada. Decidió quedarse dormida al lado de la puerta de la habitación donde estaba la niña para que no se escapara. A mitad de la noche escuchó un ruido muy raro al otro lado de la puerta y decidió entrar.

Cuando abrió la puerta de la habitación vio como la cama de la niña de deshinchaba y se trasformaba en una nube. En la almohada apareció escrito con letras infantiles este mensaje: Soy Verónica, gracias por dejarme dormir en tu casa. Voy a mandar al infierno a todos aquellos que no me dejaron entrar en sus casas.

Los tres ladridos

Ana y Marta eran dos hermanas que vivían en una casa de campo con sus padres. Muchas noches se quedaban las dos solas porque sus padres tenían que ir a cenas y reuniones.  Como las niñas lo pasaban muy mal cuando se quedaban solas, sus padres les compraron un perro. Al perro le enseñaron que si pasaba alguien cerca de la casa tenía que ladrar una vez. Si el desconocido se acercaba mucho a la casa, tenía que ladrar dos veces y si alguien entraba en la casa, tenía que ladrar tres veces.

Una noche las dos hermanas volvieron a quedarse solas en casa. Estaban viendo la tele cuando vieron en las noticias que en una cárcel cercana había habido un motín y se habían escapado algunos presos. Decidieron meterse juntas en la misma cama para pasar la noche. Cuando dormían esucucharon como el perro ladraba, una sola vez.

Ambas se despertaron sobresaltadas, pero como solo había sido un ladrido se tranquilizaron y siguieron durmiendo. Solo unos minutos después el perro volvió a ladrar, pero esta vez fueron dos ladridos. Rápidamente se levantaron de la cama y miraron por la ventana. No vieron nada.

Una de las hermanas tenía mucho miedo por lo que prefirió esconderse en el armario y dormir ahí. La otra se quedó dormida bajo las sábanas de la cama. A la mañana siguiente cuando se despertó se dio cuenta de que su hermana no estaba con ella. Se puso a buscarla por toda la casa, pero no la encontraba. Al rato se acordó de que se había escondido en el armario. Subió corriendo las escaleras y cuando abrió el armario se encontró a su hermana y su perro muertos.

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Nunca sabes a ciencia cierta lo que hay debajo de la cama

Era una noche oscura. En una casa apartada vivía una familia compuesta por el padre, la madre, la hija de 10 años y el perro Rex. Aquella noche los padres tenían que ir a una cena de trabajo. La niña insistía en que no llamaran a la canguro. Decía que si tenía miedo no tenía más que bajar la mano de la cama y Rex se la lamería para darle seguridad.

Los padres se fueron a su cena y dejaron sola a la niña en la casa. De repente empezó a oír un goteo dentro de la casa “ploc, ploc, …”. La niña bajó la mano de la cama y el perro se la lamió. Ya más tranquila se levantó de la cama y fue al baño para cerrar el grifo por si goteaba.

Al rato volvió a escuchar el mismo sonido:  “ploc, ploc, …” La niña volvió a bajar la mano de la cama y el perro le lamió otra vez la mano. Ya más tranquila, se levantó y cerró todos los grifos de la casa con fuerza. Volvió a la cama.

Intentó volver a dormirse pero el goteo seguía escuchándose…  “ploc, ploc, …” Volvió a bajar la mano y el perro volvió a lamérsela. Sólo faltaba por mirar el cuarto de baño de sus padres. Seguramente era allí porque el goteo se hacía más fuerte conforme se acercaba. Abrió la puerta del cuarto de bañó y pegó un grito aterrador. En la bañera estaba colgado el perro totalmente despellejado. Su sangre goteaba produciendo ese aterrador sonido. En la pared, escrito con la sangre del perro ponía: “Los locos también sabemos lamer“.

Las marcas de la silla de ruedas

Esta historia comienza cuando hace muchos años, una familia se trasladó a la sierra de Madrid. La familia estaba formada por el padre, la madre y una hija de 12 años que era paralitica. A la niña la tenían que llevar a todos los lados porque por esa zona era muy difícil mover la silla.

El padre, harto ya de tener que cargar con la niña, la estrangulo una noche mientras dormía. Unos años más adelante, unos alpinistas fueron también a esa zona. La gente de la zona les contó que en la zona donde estaban un padre había matado a su hija. Uno de los chavales no se creía la historia incluso se reía de aquellos que hablaban de ella.

Al día siguiente la tragedia se repitió en la zona. El chico que no se creía la historia apareció muerto en extrañas circusntancias. La lado de su cuerpo había unas marcas de silla de ruedas. La pregunta ahora es: ¿TÚ TE CREES LA HISTORIA?.

El fantasma de Verónica

Nunca debes ponerte frente al espejo y repetir nueve veces seguidas el nombre de Verónica. Sé que quizás hayas oído esta historia…Quizás pienses que es mentira y no me creas…está bien, está bien. No te la creas, pero no te burles de ella.

Veronica era una chica de 14 años que haciendo espiritismo en una casa abandonada no siguió las reglas de los fantasmas, se burló durante toda la invocación y una silla que había en la habitación cobró vida y la golpeó mortalmente en la cabeza. Pero la venganza de los espíritus no acabó aquí: Verónica aun no descansa en paz. Su espíritu está condenado eternamente y ahora es ella la que quiere vengarse de todo aquel que no sabe respetar el mas allá.

María era una chica que conoció la leyenda en su universidad. Ella era mayorcita para creer en esas estupideces, pensaba ella y se reía. Un día fue al baño y junto a una compañera llamó a Verónica. No pasó nada y el grupo, entre risas, lo olvidó enseguida.

Pero María no pudo olvidarlo. Al hacerlo sintió un escalofrío indescriptible…y su pesadilla comenzó esa misma noche. Cuando dormia escuchaba como alguien respiraba cerca de ella y oía ruidos muy raros. Un día, muy asustada, se levantó y encendió la luz. Nada había a su lado.Pero no pudo dormir en toda la noche.

Ese día fue al colegio y en mitad de una clase tuvo que ir al baño. Al entrar volvió a sentir el mismo frío y los escalofríos que sintió en el baño de su casa. Al mirar al espejo vio que una chica detrás de ella con sangre en la cabeza, al mirar atrás la chica no estaba, pero en el espejo apareció escrita la frase: “No debiste invitarme a volver”.

María no pudo soportarlo. Encerrada en un manicomio, sólo decía que el fantasma de Verónica la seguía atormentando. No pudo soportarlo y acabó suicidándose.

El próximo día 31 de octubre no habrá reunión

El próximo 31 de octubre no habrá reunión con motivo del puente de los escolares.

Os esperamos el día 7 de noviembre, misma hora y mismo lugar que hasta ahora.

El corto ‘Niños’ llega a la gran final del Concurso Nacional de Cortos de ASDE

¡Enhorabuena!

El corto ‘Niños’, dirigido y escrito por el clanero Jose Luis Camarillo, se ha colado en la gran final del Concurso Nacional de Cortos de ASDE.

No os olvidéis de compartir el vídeo entre todo el mundo y darle a “like” (me gusta) en el vídeo, ¡que el que más tiene se lleva premio especial!

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¡Vídeo de la acampada de inauguración en Almorox!

Aunque ya han pasado unos días, el clanero Jose Luis Camarillo nos hace recordar esta fantástica acampada de inauguración que hemos vivido en Almorox con un vídeo magnífico donde salen todos los que fueron y se puede apreciar lo bien que se lo pasó todo el mundo, ¿o no?

Nueva hora y lugar para las reuniones en el primer trimestre de la ronda 15/16

¡Buenas tardes!

Este sábado tenemos la primera reunión de la ronda y, como ya os hemos comentado a algunos, será en la sala Acting. El lugar está ubicado en la calle Martín de Los Heros, 52, 28008 Madrid. Los metros más cercanos son Argüelles y Ventura Rodríguez. Está a menos de 20 minutos del anterior punto de reunión.

El cambio de locales también supone un cambio en el horario. Las reuniones serás de 16:30 a 18:30.

Para esta primera reunión, como para todas, hay que traer el polo del uniforme, un cuaderno y bolígrafo y una botella de agua, recomendado sobre todo para los lobatos.

Lo que no cambia es nuestro empeño y dedicación por hacer de cada reunión un momento que compartir y que recordar, donde todos disfrutemos de las distintas actividades y aprendamos algo nuevo.

Si quieres conocernos, no dudes en acercarte cualquier día, pero antes avísanos al correo electrónico o alguno de los teléfonos que puedes encontrar en la sección de contactos.

Os dejamos con unas imágenes de la Sala Acting.

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